Viviendo Dublín

Exa UVAQ desde Dublín
Por: UVAQ
Artículo publicado en El Sol de Morelia, Provincia y mimorelia.com
De pronto abrí los ojos y mi cuarto ya no era el mismo. En un lapso de menos de 48 horas todo había cambiado. Dejé a mi familia, dejé a mis amigos, renuncié a mi trabajo, vendí mi automóvil, decidí dejar atrás todo. Caí en cuenta de que me encontraba en Dublín, en Irlanda, en Europa. Sí, del otro lado del mundo.
IMG_4923
“Es ahora o nunca”, pensé cuando tomé la decisión de lanzarme a la aventura por el viejo continente. Sabía que era el momento. Siempre he pensado que los viajes son parte indispensable para crecer personal y profesionalmente, para conocer otras culturas, otras formas de pensar, para abrir nuestra mente.Sin ningún compromiso más que siempre ir en busca de mis sueños y respetar mis principios, pensé que, a mis 27 años, era el momento de liberarme de los miedos y no quedarme con las dudas ni con las ganas. No había nada que perder. En algún momento de mi vida me gustaría tener mi propia familia y crear mi propia empresa, pero no sin antes haber conocido el mundo. Ya había vivido la experiencia de haber estado en Vancouver, Canadá por tres meses, los cuales han sido los más maravillosos de mi vida y, esta vez, le tocaba a Europa.
IMG_4973Y así es como aterricé aquí. Hoy, en pleno verano, está lloviendo en Dublín. La gente saca su sombrilla o se pone su gorro y apresura el paso para llegar a su destino. Es común verla caminando o en bicicleta, pues el transporte público y los taxis no se distinguen por ser baratos (y no se diga mantener un automóvil propio).Atravieso la calle volteando a los dos lados, pues no me gustaría terminar atropellada y aún no me acostumbro a que las cosas sean al revés que en México, a que el conductor maneje del lado izquierdo, a fijarme que no venga carro del lado contrario del que solía mirar.A pesar de ya haber cumplido un mes aquí, mi cuerpo tampoco se ha acostumbrado. Tengo varios kilos menos (y quizá seguiré bajando por las largas caminatas) y extraño la comida. Aquí los restaurantes mexicanos reducen nuestra deliciosa gastronomía a burritos sin sabor. Si tan solo los irlandeses conocieran los tacos de cochinita pibil, los pambazos, las corundas, el pozole, sabrían lo que en verdad es México. Afortunadamente se pueden encontrar ingredientes mexicanos para cocinar en casa. Desafortunadamente son muy caros.

Mi meta es permanecer aquí por lo menos un año. El curso de inglés me permite tener la visa de estudiante, con la cual tengo derecho a trabajar medio tiempo en los 6 meses de estudio que tiene mi programa y tiempo completo en los 6 meses de vacaciones. Saber que estoy tan cerca de Londres, que el avión ida y vuelta me sale a 40 euros, que puedo irme un fin de semana a Italia, a Francia, a Alemania, a tantos lados a precios muy accesibles, me inspira. Sin embargo, es triste saber que aquí, el sueldo de estudiante de medio tiempo, llega a ser más alto del que muchos mexicanos tienen de tiempo completo. El salario mínimo es de 8.65 euros por hora y, en su mayoría, los estudiantes extranjeros solo aplicamos para trabajos como meseros, ayudantes de cocina, chefs, recepcionistas.
La calzada de los Gigantes en Irlanda del Norte.
Mientras llega el momento de realizar los viajes que he soñado en mi vida, me dedico a conocer la bella Irlanda, sus paisajes, su cultura, su mitología, a tratar a su amable gente, a entender cómo es que han sobrevivido a la crisis de la Unión Europea, por qué tienen fiesta toda la semana y por qué les es tan importante la cerveza.También me dedico a hacer amigos de España, Brasil, Italia, Corea, de Venezuela, Argentina, Paraguay y, por supuesto, de México. Platicando con estos últimos, descubro que muchos de ellos también pensaron: “es ahora o nunca”, cuando tomaron la decisión de dejarlo todo y vivir en Dublín por las mismas razones: viajar, conocer, soñar, aprender, emocionarte. Aquí cada día no puede ser un día normal. Es un día menos que te queda para disfrutar la experiencia y, por eso, debes vivirlo al máximo. También me doy cuenta que todos coincidimos en la importancia del inglés para ser más competitivos, tanto aquí como en nuestro país, para poder obtener mejores trabajos, pero es triste que aún muchos estudiantes mexicanos no le tomen importancia a este detalle.
IMG_5019
Por último, en estos días de lejanía con mi Patria, con mi gente, con mi cultura, me he dedicado a hacer un balance de lo que es México. Vivimos en un país maravilloso, que lo tiene todo. Quienes tenemos la oportunidad de estudiar una profesión, quienes tenemos la oportunidad de estudiar en el extranjero, somos los principales responsables de enseñar a los demás a construir un país mejor con nuestro ejemplo. A quienes están en mi país, les diría que empezaran con esos pequeños detalles como no tirar basura en la calle, ser amables con la gente, ayudar al otro, no utilizar bolsas de plástico en los centros comerciales, reciclar la basura, cuidar los servicios públicos, cuidar el medio ambiente, dar lo mejor en el trabajo. Así se hacen las cosas aquí en Dublín y no es nada difícil ¿Por qué no hacemos lo mismo con nuestro México?
Pau Ocáriz  
Exa UVAQ, Ciencias de la Comunicación desde Dublín
Anuncios

3 comentarios en “Viviendo Dublín

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s