Silencios

Queda claro que lo tuyo y lo mío se ha callado. Sutiles silencios se escuchan en la distancia, en esa distancia que más que estar marcada por miles de kilómetros, está ensordecida de ruidosos vacíos.

Ya no hay tristeza desmedida ni anhelos de retroceder y congelar nuestro último suspiro. Solo queda la nostalgia del “no pudo ser”, un poco de impotencia y algo de frustración, tal vez.  Los rencores se han ido, decidí arrojarlos por la ventana desde que me di cuenta que me asfixiaban.

s

Como las escasas noches estrelladas en medio del esmog de la ciudad o como las bellas lunas de octubre que basta sólo con admirar, así estás guardado. Recurro a ti cuando las dudas, esas que sólo se confiesan a un compañero, me asaltan. Pregunto en silencios y oigo  silencios. Sin embargo, cabe decir que cuando escucho con atención, los silencios me dicen mucho más de lo que podríamos decirnos con palabras en esta situación.

Tus huellas están grabadas. Si hoy fuera mi último respiro, cesaría el silencio y gritaría que jamás serás un extraño en mi vida, aunque así lo parecieras frente al mundo.  Tú eres parte del ahora.  Aunque estemos mudos..

s1

Hay silencios incómodos, silencios que otorgan, silencios que reprimen. El nuestro es la manera que encontramos de decirnos las cosas y, te confieso, algunos días grito porque nada se escucha y otros, callo porque hay mucho ruido.

Saber de ti en voz alta aún sigue siendo una mala idea. En una de esas el corazón pierde la razón y me acerco. Hay cosas tan peligrosas que deben mantenerse a distancia, que no se pueden tocar, que deben permanecer allí, intactas, para luego acercarse, hacer el menor ruido posible y admirarlas.

Debes saber que los sueños me mantienen de pie, firme, contenta, al igual que la posibilidad de que algún día, cuando menos lo espere, las voces que pedí callar dejen de estar haciendo eco y halle una nueva manera de cantar en voz alta con alguien más. Como lo hacíamos tú y yo en privado, como era antes de nuestra silenciosa despedida.

Aquel día ninguno volvió a decir más, simplemente cada uno tomó su camino. Hoy, lo hago a tu modo: lo que más callas es lo que más quisieras gritar.  Desesperada, calmo los gritos con mi silencio buscando algo que pueda desaparecerlos.

Y, sin embargo, nadie se te parece.

s2

Pau Ocáriz

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s