Porque se vale tener un orgasmo

Todo empieza desde el interior. Si una no se siente a gusto consigo misma, ¿con qué cara le vas a pedir a alguien más que te dé lo que necesitas para sentir bien? En cuestión de orgasmos, las mujeres pensamos diferente a los hombres. Primero, porque a la hora de la hora el orgasmo de ellos es más fácil de lograr, pero también porque hasta por patrón social ellos son más libres en esas cuestiones (aunque, afortunadamente, en ésta época ya hay más apertura sobre el sexo y más aceptación a que las mujeres expresemos nuestras ideas al respecto). Lo que sigue sorprendiendo es que aún vemos en las revistas, en la tele o en internet las “cinco técnicas infalibles para lograr el orgasmo femenino” (busquen en google “orgasmo femenino” y verán) cuando se supone que eso ya no debería de ser un gran problema en nuestra época (aclaro que no estoy incluyendo disfunciones sexuales) o ¿quién ha visto las técnicas para lograr un orgasmo masculino? Como lo escribí al principio, todo empieza desde el interior. Creo que a todas, por lo menos alguna vez en nuestra vida, nos ha pasado por la cabeza: “¿pensará que estoy súper plana?”, “¿se dará cuenta de que traigo unos kilos de más?”. “¿las estrías se me notarán mucho?” y otras preguntas similares en la primera relación sexual con alguien. Y no sé qué es peor, si esto que les acabo de mencionar o que algunas mujeres de las que ya tienen pareja estable ni siquiera se atreven a desinhibirse y a pedir lo que necesitan para sentirse satisfechas con alguien en quien, supuestamente, confían.   2   Hace tiempo, cuando me tocó hacer un reportaje sobre sexualidad femenina, entrevisté, vía telefónica,  a la reconocida sexóloga Alessia Di Bari y ella me comentaba que uno de los grandes problemas es la baja autoestima corporal de la mayoría de las mujeres. “Nos cuesta trabajo aceptar nuestro cuerpo tal y como es. Pocas entramos en el canon de belleza establecido, entonces, nuestra autoestima corporal se ve disminuida”. En pocas palabras, si no quieres a tu cuerpo vas a tener problemas a la hora de disfrutar del sexo. Al respecto, Alessia también me platicó que el no querer ni aceptar nuestro cuerpo afecta la vivencia de nuestra sexualidad porque nos da pena mostrarnos, nos da pena que nos vean y nos da pena que nos toquen si nos sentimos feas o gordas. Entonces, si nos sentimos así, ¿cómo vamos a decirle a alguien qué debe de hacer al momento del sexo para poder disfrutarlo? y ¿cómo nos vamos a mostrar totalmente desinhibidas para también satisfacer?   3   Yo creo que, ya en el momento, lo que menos les importa a los hombres es si estamos más gordas que el mes pasado, o si la crema anti estrías ha hecho efecto.  En sí, la mayoría (o los que valen la pena) se fija en la seguridad que nosotras tenemos y ésta solo se consigue proyectándola al sentirnos bien por dentro con lo que se ve por afuera. Recuerden chicas, se vale sentirse guapas, querer su cuerpo y decir lo que les gusta y lo que no. Se vale decir que de plano aunque él se haya esforzado no llegaron al orgasmo y que desean tener uno. Nada de eso de andar fingiendo, cada quien es responsable de su propio placer sexual el cual se consigue con amor propio y pidiendo lo necesario.  Pau Ocáriz

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